Posteado por: danielburitica | 21 mayo, 2012

El día en que fuí Romeo por 60 Julietas

Me peine con cuidado. Un poco de gel. Luego algo de loción y entonces me mire al espejo.  La camisa no combinaba. La cambie. Creo que una blanca, mas clásica, sería mejor. Me mire al espejo nuevamente y una sonrisa involuntaria se dibujo en mi cara. Nunca, ni para la mejor cita, me había arreglado con tanto esmero. Y no era para menos. Ese día mi cita era con más de 60 niñas y niños de la fundación San Mauricio que esperaban encontrar a Romeo y me verían a mi.

Sábado 3 de marzo, 6:30 de la mañana, y ya todos estábamos rumbo a la fundación. Con alegría pude constatar que no era el único que se había esforzado en verse bien. Parecía que fuéramos a una fiesta y no a una actividad de voluntariado de la Red Colombiana de Jóvenes RECOJO. Al llegar nos distribuimos. Unos al comedor, otros al teatro, todos de afán pues tocaba cuidar cada detalle y los voluntarios ya estaban en camino.

Llegaron y sentí como me recorría el cuerpo la misma sensación que me invadía antes de los parciales en la universidad. Una mezcla indescifrable de nervios y ansiedad. Ahí estaban frente a mi 60 voluntarios dispuestos a vivir un amor de leyenda, la historia de Romeo y Julieta, junto a los niños de la fundación. Pero, a diferencia de los parciales, esta vez no estaba solo. El Flaco y Trujillo tomaron sus ukuleles, los invitaron a hacer un circulo y como si fueran un experimentado dúo empezaron a cantar. Nose ni que cantaron, ni porque lo hicieron, pero entonces me sentí tranquilo…. La magia del Día D había comenzado!

Al poco tiempo niños y voluntarios se habían convertido en los clanes Montesco y Capuleto con sus respectivos escudos de armas, cantos de guerra y tradiciones. Verona dejo de ser un pueblo en Italia para convertirse en una cancha de basquetbol donde los clanes se enfrentaban. Yo estaba escondido, viendo todo detrás de una pared porque nadie podía ver a Romeo  y esperando ansioso que se anunciara la tregua para entrar en acción.

Al lado derecho de la cancha estaba el teatro al que invitaron a entrar a todos los participantes para ser testigos de la fiesta de tregua entre clanes. Ahí estaba yo, congelado en una esquina, disfrazado de Romeo y repasando mentalmente las dos líneas que tenia que decir mientras los niños se sentaban. Empezó la música y el escenario lo invadió el baile de María José y Carlos, miembros del elenco principal de la compañía de teatro musical MISI, que habían preparado un espectáculo con el que dejaron boquiabiertos a grandes y chicos. Luego subió al escenario, vestida con su traje de coronación, Thael Osorio, tercera princesa del Reinado Nacional de la Belleza e inevitablemente se iluminaron los ojos de las niñas al descubrir que una verdadera reina había llegado a la visitarlas. Ahora era nuestro turno. Uno por uno subimos al escenario e interpretamos la escena tantas veces ensayada: Saludar con una venia, caminar despacio, Romeo aparece en escena, Julieta no lo ve, se encuentran de espaldas y al verse… AMOR A PRIMERA VISTA! Entonces el narrador se convierte en cantante y como si estuviéramos dentro de una película empezamos a bailar un vals mientras todos son testigos del amor que esta naciendo. La canción se acaba y los primos de Romeo nos separan sin compasión. Julieta desconsolada sale del escenario y son los patriarcas de las familias los que toman la palabra:

- ¡Pueblo de VERONA! La única forma para que Romeo y Julieta puedan estar juntos es que pasen las pruebas que hemos preparado para ellos. Para eso necesitarán su ayuda. Todos los hombres salgan del Teatro y sigan a Romeo. Las mujeres esperen acá que ya viene Julieta por ustedes.

Ahí empezaba lo difícil. Teníamos que enseñarle a esos niños y niñas a ser verdaderos Romeos y Julietas. Nose en que momento salió a flote toda nuestra elegancia en la conquista pero pronto encontré a voluntarios y niños ofreciendo su mano a las damas, preparando serenatas y hasta buscando pequeñas flores para regalar. Las voluntarias ayudaron a las niñas a arreglarse y les enseñaron a portarse como unas princesas frente a los nuevos Romeos que llegaban por ellas para llevarlas a la Cena de Gala donde Romeo invitaría a bailar a Julieta. Al final, después de un flashmob para vestir las mesas y hasta un show de Tap, me paré frente a ese hermoso público de niños-romeos y niñas-julietas. Me dirigí con ademanes de respeto a los patriarcas para pedir permiso y poder bailar con mi Julieta. Pero antes, me pidieron explicara que había aprendido en ese día. Me quede callado. Pensé por un momento. Mire a los niños y dije:

“¿Por qué quiero bailar con ella? Hay tantas cosas que aprendí en esta aventura para conseguirla. Junto con mis romeos hoy descubrimos que queremos una mujer que cultive su alma con el mismo esfuerzo con que la mayoría cultiva su cuerpo. Que entienda que el único musculo que nunca se cansa es aquel que más debemos trabajar. El musculo del corazón. 

Buscando conquistar a mi Julieta entendimos que no existen técnicas de conquista. Debía ser yo y esforzarme todo los días por ser digno de mi amada. Viéndola a los ojos entendí que pude haber buscado una más bella pero nunca una mejor. Si en un principio su físico me atrajo, fue realmente su personalidad la que me enamoró.

Es que antes pensaba que el amor me permitía tener y me había olvidado que el amor es ceder. Darse. El amor se basa en renuncias y no en derechos. Hoy les pido su bendición para bailar con ella pues sueño con darle lo que soy.”

Ocho (8) parejas acompañaron el baile entre Romeo y Julieta con un cha cha cha preparado con anticipación que fue el cierre perfecto para ese día maravilloso. Los niños y voluntarios se fueron pero quedaron recuerdos tatuados en el corazón y la certeza que se puede llevar la magia a los lugares impensados solo si tenemos un grupo de jóvenes dispuestos a poner sus manos, mente y corazón en una causa. Dicen que una imagen vale más que mil palabras por eso les dejo estas fotos no sin antes invitarlos a que no se pierdan nuestro próximo Día D!

Si quieres ir a las actividades de RECOJO escribanos a voluntarios@recojo.net

Para ver las fotos del Día D Romeo y Julieta haz clic AQUI

Posteado por: danielburitica | 15 enero, 2012

Conferencia El Poder de Una Historia

Descubra como una simple historia puede cambiar el mundo! Esta conferencia la di en TedxYouth y esta dedicada a los que llevan un zapatico en el corazón. Espero les guste. PASA LA BOLA ;)

Posteado por: danielburitica | 8 octubre, 2011

My Speech in Switzerland OYW 2011 / Mi discurso en Suiza OYW 2011

Posteado por: danielburitica | 8 octubre, 2011

This is our WAKE UP CALL – One Young World

Posteado por: danielburitica | 8 octubre, 2011

In the Global Volunteer Conference 2011

Posteado por: danielburitica | 8 octubre, 2011

Conferencias en Barranquilla

Posteado por: danielburitica | 8 octubre, 2011

Tú puedes cambiar al mundo

Esta fue una entrevista que me hizo YO INFLUYO en México.
Espero la disfruten

Posteado por: danielburitica | 15 mayo, 2011

India. Un Viaje a lo Desconocido (parte 1)

Un olor penetrante entro de repente por la ventana del carro, al mismo tiempo en que Babu, nuestro conductor, se esforzaba por no chocar en el caótico trafico de Nueva Delhi. Seguramente por mi cara, mezcla de sorpresa y pánico, el guía se volteo y me dijo:

En India, para conducir, necesitas tres cosas: El freno, El pito y suerte!!!

Tenia razón. Estaba en medio de un caos funcional. Calles con dos carriles donde lograban entrar hasta cuatro carros, uno al lado del otro, chocados por todos los extremos, pitando, esquivando vacas, peatones y rickshaws (pequeños carros de tres ruedas propulsados por las piernas de un valiente y su bicicleta). Luz roja. De pronto un golpe seco en la ventana derecha hace que salte de mi puesto y quede arrinconado en una esquina. Un grupo de niños golpean la ventana y me piden comida. El semáforo cambia y tomamos la avenida. Pronto estaba entrando al lobby del hotel, todavía impactado por lo que acababa de ver, y por primera vez, consciente que estaba en INDIA.

Al día siguiente, muy puntual, llegó Sahid mi guía para llevarme a recorrer un país lleno de colores y contrastes. Me contó que ha visto turistas quedarse tres días encerrados en el hotel después de la primera impresión. Pero yo no era de esos. Quería ver, oír, probar y sentir esta cultura milenaria.

Nuestra primera parada fue en el templo pues Sahid quería que conociera a sus dioses. Su explicación del hinduismo empezó con un chiste:

-Si pudieras hacer una llamada a tu Dios sería muy costosa pues él vive en el cielo, en cambio, la nuestra sería económica pues funcionaría como llamada local. Nuestros dioses viven en la tierra.

- Como así – replique.

- Dejame te cuento como son. Para empezar debes saber que no es uno, sino miles.

Pronto comenzaron a fluir las historias que han pasado de generación a generación. Un dios que pierde la cabeza y le dan la de un pequeño elefante, una vaca sagrada que te ayuda a cruzar el río cuando mueres y las leyendas de Brahmá, Vishnú y Shivá principales deidades del hinduismo. Todos con características muy humanas: Tienen vehículos, un lugar en la tierra para vivir, odios y amores. Recordé mis clases de colegio y las apasionantes historias de la mitología griega que tenían cierta similitud con lo que ahora oía. Me quité los zapatos, salté para tocar la campana que saluda a los dioses, camine hacia mi izquierda para saludar al dios ganesh (requisito fundamental antes de entrar) y empece a recorer un lujoso tempo.

Al salir, volví a sentir el mismo olor penetrante del día anterior y miré a mi alrededor. Una pobreza abrumadora me rodeaba y un pequeño niño, con ropa andrajosa, se acercaba a otros turistas. Pidió dinero sin obtener respuesta y regreso donde sus amigos. Entonces una sonrisa sincera se escapo de su cara. Cerré los ojos. Eso ya lo había visto, en mi tierra, en Colombia, en uno de los tantos niños que mendigan para llevar algo de dinero a sus casas.

Entonces eleve una plegaria al cielo, y di gracias. Porque en ese momento entendí que no es necesario ir a India para encontrar la pobreza. Basta con darse una vuelta por los barrios más deprimidos de Colombia y tener la fuerza para descubrirse a si mismo en las miradas de niños, pobres pero sonrientes. Entendí que no estaba ahí, como muchos hacen, al otro lado del mundo, buscando a Dios en los templos. Yo lo traía conmigo y ahora lo estaba viendo. Tenía cara de niño, seguía sonriendo, y jugaba con sus amiguitos.

Oí a mi guía acercarse. Se demoró un poco más mientras terminaba sus plegarias. Era un fervoroso practicante del hinduismo. Se paró a mi lado y miro a los niños. Creíamos en cosas diferentes pero eso no nos separaba, en cambio, sentía que nos unía el deseo de ser mejores personas. Pensé en mis padres y en silencio les agradecí por la mejor herencia de todas: Mi Dios… y con él la certeza, que a pesar de estar solo en los confines del mundo, me sentía acompañado.

Sahid rompió el silencio y dijo: Vamos, quedan muchas cosas por ver, entonces partimos a nuestro siguiente y apasionante destino

(continuara…)

http://www.flickr.com/slideShow/index.gne?user_id=10169163@N02

Posteado por: danielburitica | 15 mayo, 2011

Mi charla en TEDxBogota

Posteado por: danielburitica | 28 abril, 2011

Entrevista en Buena Nota

Les comparto esta entrevista que me hicieron en Buena Nota:

Entradas antiguas »

Categorías

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 1.022 seguidores